Durante años asociamos la delincuencia con algo físico. El ladrón tenía que saltar una pared, forzar una puerta o aparecer armado en un negocio. La seguridad se construía con rejas, candados y alguna cámara. Sin embargo, mientras gran parte del país avanzaba hacia la digitalización, también lo hizo el crimen.
Hoy el delincuente muchas veces no necesita acercarse a la víctima. No tiene que salir de...