La historia política dominicana está llena de ironías.Una de las más notables fue ver a antiguos cuadros del comunismo dominicano ingresar disciplinadamente a las filas del Partido de la Liberación Dominicana, el partido concebido por Juan Bosch no como refugio de nostálgicos revolucionarios ni como sucursal caribeña de manuales soviéticos, sino como una maquinaria política rigurosamente dominican...