No culpes a la semilla por no haber florecido entre las piedras*

1 mes atras 23
La mañana había despertado fría sobre las montañas de Yarkara. Una espesa neblina descendía lentamente entre los pinos y los helechos húmedos de la floresta, mientras el viento invernal agitaba con suavidad las campanas de cobre suspendidas en los aleros del Templo de Meditación. Dentro del recinto, iluminado tenuemente por lámparas de aceite y por el resplandor sereno de un brasero colocado al fo...
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