En cada rincón de Latinoamérica, el español adquiere sonidos y matices únicos. Hay cientos de acentos y, de hecho, los lingüistas prefieren hablar de “continuos dialectales”, porque incluso dentro de una misma región las fronteras invisibles del habla pueden cambiar de un barrio a otro. ¿Por qué los chilenos hablan tan distinto a los argentinos pes...