Independientemente de las buenas relaciones que en nuestros días compartimos con los Estados Unidos de América, la posibilidad de que la República Dominicana acepte personas deportadas del país hermano, que no sean dominicanas, abre un debate complejo sobre soberanía, economía y seguridad nacional.
Quienes apoyan este tipo de acuerdos argumentan que podrían fortalecer las relaciones diplomáticas c...