En política, como en la navegación, no basta con tener un destino claro; se necesita un buque sólido, una tripulación capacitada y, sobre todo, un capitán con experiencia probada. La República Dominicana se encuentra hoy en una encrucijada histórica: continuar avanzando de manera fragmentada o asumir, con decisión, una transformación estructural que la coloque en la ruta de un desarrollo sostenido...